A Casa de Gobo
A Casa de Gobo

La casa

Pensión 1 estrellaSin servicio de comedor

Una palloza de piedra restaurada con mimo, donde la arquitectura tradicional gallega convive con todas las comodidades para una estancia perfecta.

Historia

Una restauración fiel a sus orígenes

Recuperamos con mimo los muros de piedra, las vigas de madera y el horno de pan original, conservando el alma de la casa mientras la dotamos de todas las comodidades actuales. Cada rincón cuenta la historia de la sierra oriental gallega.

Actividades

A Casa de Gobo forma parte de una explotación familiar viva, y durante tu estancia podrás conocer de cerca el día a día del campo gallego.

Agroturismo

Participa en las labores del campo y descubre de primera mano cómo se trabaja la tierra en la sierra oriental gallega.

Invernadero

Conoce el cultivo de nuestra propia huerta, donde crecen las hortalizas que forman parte del día a día de la casa.

Ganadería

Acércate a la ganadería extensiva familiar y descubre el cuidado tradicional del ganado en régimen semi-libre.

Distribución

Plano de la casa

Próximamente publicaremos el plano detallado de A Casa de Gobo con la distribución completa de sus estancias.

Plano disponible próximamente

Zonas de la casa

La casa se organiza en tres zonas independientes, pensadas para que cada grupo o familia disfrute de su propio espacio.

A

Zona A

Espacio independiente con su propia cocina y baño, pensado para el descanso de toda la familia.

B

Zona B

Espacio independiente con su propia cocina y baño, pensado para el descanso de toda la familia.

C

Zona C

Espacio independiente con su propia cocina y baño, pensado para el descanso de toda la familia.

Fotos del horno próximamente
Tradición

El horno de pan artesanal

Junto a la cocina, entre los muros de piedra que dan origen a A Casa de Gobo, se conserva el antiguo horno de pan de la casa: un horno de piedra y barro cocido, como los que durante generaciones calentaron las aldeas de la sierra oriental gallega cada vez que tocaba "amasar". El pan gallego tradicional se hacía, y en muchas casas de la aldea se sigue haciendo hoy, con muy pocos ingredientes: harina de trigo (a veces mezclada con centeno o maíz), agua, sal y masa madre, guardada de la hornada anterior como si fuera un tesoro que pasaba de semana en semana, y de generación en generación. No se usaba levadura industrial: era esa masa vieja, viva, la que hacía fermentar la nueva. El día de amasar era casi una celebración. Se mezclaba la harina con el agua templada y la masa madre, y se amasaba a mano durante un buen rato, con fuerza y paciencia, hasta conseguir una masa elástica y lisa. Después se dividía en piezas, se les daba forma redonda y se dejaban fermentar tapadas, muchas veces en artesas o recipientes de madera, protegidas del frío con paños o incluso con chaquetas viejas, mientras la masa doblaba su tamaño lentamente, durante horas. Mientras tanto, se encendía el horno con leña de roble o castaño, dejando que el fuego caldease bien la bóveda de piedra durante un buen rato. Cuando la piedra estaba al rojo, se retiraban las brasas o se apartaban a un lado, se barría la base con un escobón húmedo y, con la pala de madera, se introducían las hogazas directamente sobre la piedra caliente. El calor acumulado en la propia piedra, y no una llama directa, era el que cocía el pan lentamente, dando esa corteza gruesa y crujiente y esa miga esponjosa tan características. En muchas aldeas como A Sendiña, este ritual no era solo cosa de una casa: se compartía un horno común entre varias familias, y cada una tenía su turno para amasar y cocer, normalmente cada quince días, en cantidad suficiente para toda la semana. Hoy, recuperar y mantener vivo nuestro horno es una forma de mantener viva esa memoria: la de un pan hecho con tiempo, con las manos y con el fuego de siempre.

Comodidades de la casa

Cocina central con placa de inducción, lavavajillas, lavadora, nevera y microondas

Mini cocina con placa de inducción de 2 fuegos, nevera, microondas y pequeños electrodomésticos

Televisión en las 3 zonas

Wifi gratuito

Placas solares autosuficientes

2 estufas de leña

Radiadores eléctricos

2 camas de 1,5 x 2 m

Posibilidad de cuna

Plato de ducha